MundoMarcial: ¿Cómo comenzó su entrenamiento en Kajukenbo?
Ángel García: Encontré el Kajukenbo de casualidad, en la base aérea
de Torrejón de Ardoz allá por el año 1973. Comencé a practicarlo con
Edward Shepperd, un militar norteamericano que estuvo entrenando con
Richard Peralta y Aleju Reyes. Con él estuve hasta el año 1977, año
en que se marchó a los Estados Unidos. A cargo de la empresa se
quedó René Rodríguez y yo de segundo hasta que en el año 78 y debido
a problemas de trabajo de René Rodríguez, me tuve que hacer cargo yo
del Kajukenbo. La verdad es que el programa que aprendimos era más
bien corto; tenía pocas técnicas, algunos katas, mucho trabajo de
combate… Desde ese año hasta el 84 estuve recopilando material de
donde podía. Antes de eso había entrenado en otros sistemas como
Wing Chun, Hung Gar, Muay Thai, por lo que en esos años estuve
incorporándole cosas al sistema Kajukenbo, hasta que en el año 84
conocí a Emperado y la situación cambió para mí.
MM: Además de con Shepperd, ¿con qué otros Maestros ha aprendido
Kajukenbo?
AG: Una de las personas que más me ha ayudado, más que enseñándome
técnicas, ayudándome a progresar y evolucionar, fue Joe Halbuna.
Gary Forbach también me ayudó bastante a la hora de terminar de
aprender el programa original de Kajukenbo de Aleju Reyes. Y por
supuesto Emperado, que cuando yo lo conocí estaba en plena forma. No
en vano, cuando le traje a España en el año 87 les pegó una paliza a
todos los estudiantes que tenía. Con él también aprendí bastante.
Pero como ya he dicho, el que más me ayudó a comprender el sistema
fué Joe Halbuna.
MM: ¿Cómo describirías el Kajukenbo y en qué se basa este sistema?
AG: El Kajukenbo es básicamente defensa personal. De hecho, es un
sistema de Kenpo. Pienso que de alguna manera cuando se creó la idea
principal del sistema, todos aportaron algo, pero fue Sijo quien
canalizó todo adaptándolo a sus conocimientos de Kenpo. Por
consiguiente el Kajukenbo es un estilo de Kenpo que se ha
enriquecido con trabajo a unas distancias que antes no tenía.
Trabajo de distancia corta con proyecciones, luxaciones, etc. y
trabajos de pateo a larga distancia. También el trabajo de esgrima
que aportó Sijo Emperado ayudó a hacer el sistema más compatible con
la defensa personal en la calle.
MM: ¿Cuál es la situación actual del Kajukenbo en Europa y
Sudamérica?
AG: En Europa está muy bien. Estamos creciendo. La verdad es que ha
sido una labor de muchos años. Pero es como todo, plantas una
semilla y esa a su vez va generando más. Es cuestión de tiempo, y
este nos ha ido dando la razón. No solo hemos crecido en España,
sino también en Francia, lo que era impensable para mí, Suiza,
Bélgica, y estamos plateándolo en Grecia.
En lo que respecta a Sudamérica, acabo de volver de México, y el
sistema está bastante caótico. La verdad es que la persona que lo ha
estado introduciendo allí no le ha prestado mucha atención y ha
dejado hacer lo que se ha querido, por lo que la situación es más
bien anárquica en cuanto a sistema, grados, organización, etc. Así
que habrá que ponerse manos a la obra y organizar un poco todo
aquello.
En Puerto Rico muy bien, está creciendo bastante el sistema; en
Venezuela hay un alumno de Halbuna que está haciendo una magnífica
labor y estamos en contacto con países como Chile y Argentina.
MM: ¿Y en los Estados Unidos?
AG: El Kajukenbo en los últimos tiempos ha tenido un desarrollo
impresionante. Antiguamente las clases se impartían para pequeños
grupos selectivos de estudiantes y los Maestros no hacían demasiado
por la expansión del Kajukenbo. Afortunadamente esos alumnos lo han
entendido de otra manera y eso ha dado lugar a un fuerte crecimiento
de escuelas y estudiantes en los Estados Unidos.
MM: ¿A qué se debe la existencia de varias organizaciones diferentes
de Kajukenbo estando el fundador vivo?
AG: Muy simple, los pequeños reinos de Taifas. Todo el mundo quiere
mandar en algo; todo el mundo quiere figurar en alguna parte. Sijo
Emperado esta vivo, gracias a Dios, por muchos años. Tiene su
organización y todos debemos luchar por engrandecerla, no por
hundirla desde diferentes lados. Lo fácil es criticar y lo difícil
es trabajar. Lo que tiene que hacer la gente es hablar menos y
aportar más.
MM: Si el fundador no reconoce esas organizaciones, ¿quién otorga
los grados a los presidentes de las mismas?
AG: Si lees en Internet, te darás cuenta que ellos mismos. Personas
que han estado desvinculadas del sistema durante 20 años, han vuelto
y lo primero que han hecho ha sido auto otorgarse grados y
reconocimientos.
MM: Teniendo en cuenta otros casos como el del Kenpo de Ed Parker,
¿en su opinión qué cree que ocurrirá con el Kajukenbo a la muerte de
Sijo Emperado?
AG: Desgraciadamente lo que ocurre con el resto de sistemas. Es ley
de vida. Tenemos que ver cómo se desarrollan los acontecimientos.
Los que estamos ahí dentro estamos luchando para que no ocurra, pero
desgraciadamente no sabemos lo que va a pasar, aunque sí lo
presentimos. Seguramente mucha gente quiera crear su propia
organización; si ya lo han hecho en vida, imagínate después.
Nosotros estaremos ahí para apoyar a los que realmente sigan
luchando por el sistema que creó Adriano Emperado.
MM: ¿Qué opina de lista de Emperado donde nombra los futuros
dirigentes del Kajukenbo? ¿Quién falta y quién sobra?
AG: En mi opinión falta mucha gente y sobran unos cuantos.
Desgraciadamente la lista no la ha confeccionado Sijo, sino su
hermana que es de alguna forma la que ahora mismo dirige, como
Presidente Ejecutiva, los caminos del Kajukenbo. Algunos no estamos
muy de acuerdo con su manera de proceder y así se lo estamos
haciendo ver esperando que todo cambie. La lista ha desaparecido,
nadie la ha prestada mucha atención, y cuando ocurra lo que tiene
que ocurrir dentro de muchísimos años, los que somos de Kajukenbo
decidiremos quien dirige el sistema.
En esa lista faltaba por ejemplo el Maestro Gisala, un gran hombre y
la persona que ha quedado a cargo del Kajukenbo del Maestro Halbuna;
o Gary Forbach que si bien es una persona que ha tenido sus
altibajos con respecto al Kajukenbo, es una de las personas que más
ha hecho por dar reconocimiento al sistema y por expandirlo a nivel
mundial. Por supuesto hay más gente pero sería una lista
interminable.
MM: ¿Qué opina de la polémica de la "M" o la "N" a la hora de
nombrar el Kajukenbo?
AG: Para mí la polémica es tan simple como que una "m" o una "n" en
la pronunciación del sistema no cambia nada. A mí lo que realmente
me exalta un poco es que supuestamente ese nombre y esa organización
se ha creado para diferenciarse de la de Emperado, y si uno pretende
crear una rama diferente, lo más decente es cambiar el nombre; no
cambiar una letra que en nada varía la pronunciación del nombre del
sistema. Por consiguiente, unos quieren separarse pero seguir
aprovechándose de eso que dicen está desprestigiado.
MM: ¿Cómo enfoca o afronta el Kajukenbo una situación de conflicto
real en la calle?
AG: Por regla general los acontecimientos se desarrollan de forma
imprevisible. Cuando la cosa es previsible se puede evitar,
simplemente conversando o dándote media vuelta y marchándote,
siempre que sea posible. Pero en la mayoría de las ocasiones, cuando
una pelea se desarrolla de una manera violenta es porque uno tenía
pensado hacer una cosa y el otro no sabía que iba a ocurrir. La
visión del Kajukenbo es la de prever cualquier cosa antes de que
ocurra. Cuando uno ve que la situación ya se le escapa de las manos,
es cuando toma la iniciativa. Para pedir perdón siempre hay tiempo.
Tomar la iniciativa en el sentido de que antes de que se desarrollen
los acontecimientos, debemos tomar una posición de dominio de la
situación. Si no es posible, entonces aguantar el primer ataque y a
partir de ahí intentar tomar la iniciativa de la manera más brutal
posible porque ya que ha empezado la pelea, no es momento de
plantearse normas ni dudas. Empezar a romper y a partir de ahí
plantearte qué camino tomar, si aflojar o seguir apretando.
MM: ¿Ha tenido situaciones de este tipo?
AG: Desgraciadamente sí; he trabajado 8 años en seguridad. Es algo
que me abrió bastante los ojos en cuanto a algunos conceptos de
trabajo, ya no solo respecto al Kajukenbo, sino a muchos sistemas
que he conocido de defensa personal, y realmente en la calle las
cosas cambian de una manera increíble. Cambia el agresor, el tipo de
ataque, la intensidad del mismo, si lleva o no armas… todo cambia.
Te puedes llevar muchas sorpresas, incluso de un chaval de 15 años.
MM: ¿Por qué en Kajukenbo no existe un programa fijo que se enseñe
en todas las escuelas?
AG: El programa sí existe. De hecho, Gary Forbach hizo una magnífica
labor de recopilación. A mi me hace gracia que mucha gente que se
está erigiendo ahora como guardianes del sistema original de
Kajukenbo, no se sabían las técnicas del alfabeto. Se las están
aprendiendo ahora. Es curioso. Incluso en entrevistas gente que dice
haber entrenando con Aleju Reyes. Es muy sospechoso porque Aleju
Reyes sí enseñaba esas técnicas. Tal vez no han ido a clase todo lo
que dicen que han ido. El programa original existe y seguirá
existiendo, porque es la base del sistema Kajukenbo. Lo que ocurre
es que el Kajukenbo asume los riegos que supone la evolución y le
estamos agregando sistemas de trabajo que pueden parecer en
principio contrarios a la idea primigenia del sistema. Era un
sistema más duro, más rígido, más de Kenpo de Okinawa y ahora es más
dinámico y directo. En el trabajo anterior las técnicas eran más
específicas y ahora se permite más la improvisación sobre la marcha,
porque una técnica real en la calle se puede desarrollar de muchas
maneras y eso no depende de ti, sino del adversario que tengas
enfrente. Sin embargo los Katas, o como lo llaman ahora los Palama
Sets, las técnicas del alfabeto y el programa hasta Cinturón Negro
existen y se siguen trabajando solo que es un programa que se queda
corto.
MM: ¿Qué le falta al Kajukenbo?
AG: Estamos trabajando en ello. Lo que le falta es un poco más de
visión real; de lo que es la calle. Yo pienso que Emperado en su
momento la tuvo y desgraciadamente cuando el Kajukenbo viajó de
Hawai a los Estados Unidos, se perdió. Los practicantes Hawaianos de
Kajukenbo que yo conozco tienen una visión totalmente diferente a
los norteamericanos. Estos últimos son más acomodados, más
relajados, y no son amantes de la violencia que supone ejecutar una
técnica de Kajukenbo a cien por cien. Han enfocado el sistema un
poco más hacia la competición de formas y combate perdiendo parte de
la esencia. Y eso es lo que estamos tratando de recuperar ahora.
MM: ¿Cómo evoluciona un sistema como el Kajukenbo?
AG: El sistema como lo planteó Sijo Emperado es un sistema en
constante evolución. Mucha gente se quedó estancada en lo que
conocía y no quiso pasar de ahí. Ya se sabe que las cosas cuando se
van dejando tienden a degenerarse. Desde hace ya algunos años, le he
ido incorporando al Kajukenbo mucho trabajo de Kenpo que era lo que
le faltaba a mi modo de ver; un poco más de velocidad, coordinación,
continuidad en las técnicas, énfasis en los chequeos que estaban
bastante olvidados, trabajo de angulaciones interiores y exteriores…
Todo ese trabajo se está incorporando. Hace ya tiempo que Sijo
Emperado me dió su permiso y he ido agregando cosas, que realmente
siempre estuvieron ahí pero que se habían ido dejando aparcadas y
que habían ido deteriorando el verdadero sentido del Kajukenbo. Lo
que hacemos es seguir una línea de evolución lógica dentro de los
principios y la base del sistema. En este momento estamos
reorganizando y estructurando un programa hasta 5º dan. Lo hemos
empezado ya a ver en algunos países sudamericanos como Puerto Rico y
México, y por supuesto en Europa. Ahora mismo el programa hasta
cinturón negro es demasiado corto y fácil de aprender y veo
necesario que los estudiantes aprendan otra forma de trabajo y
desarrollo de las mismas técnicas.
MM: ¿Qué tiene el Kajukenbo que no tienen otros sistemas?
AG: Una mente abierta.
MM: ¿Qué nos puede contar de Sijo Adriano Emperado?
AG: Conocer a Sijo Emperado fue para mi toda una experiencia. Antes
tenía una imagen de lo que era un Maestro, pero al conocer a Sijo me
di cuenta que me había quedado bastante corto. Sijo Emperado es "el
hombre"; todo lo que creo que querríamos ser de mayores. Un persona
humilde, respetable, a veces no todo lo respetuosa que debiera… y
que ama por encima de todo lo que significa el Kajukenbo. Su vida ha
sido siempre el Kajukenbo y jamás ha dudado asistir a cualquier
evento relacionado con su arte aunque tenga que hacer un viaje
largo, con el riesgo que eso conlleva para una persona enferma. Para
mi ese respaldo es muy importante y pienso que la gente debería ser
más respetuosa con él, sobre todo si dicen ser practicantes de
Kajukenbo. Lo que está haciendo la mayoría de esta gente es en mi
opinión una grave falta de respeto y eso es lo que me ha
decepcionado. Gente que yo conozco hace muchos años y que no me
gustaría tener que recordarles quienes son. Deberían ser un poco más
humildes como lo es Emperado y luchar por el Kajukenbo en vez de
andar creando polémicas.
MM: ¿Cómo está la salud el Maestro?
AG: En estos momentos está bastante fastidiado. Ha perdido mucho
peso y la última vez que le he visto en Las Vegas en el mes de Julio
estaba bastante mal. Estoy acostumbrado a verle enfermo e incluso en
el hospital pero esta vez le he visto demasiado demacrado. Ha
perdido cerca de 20 kilos y no estaba tan fuerte como en otras
ocasiones. Desgraciadamente, no creo que aguante mucho más.
MM: Antes ha destacado algunos de sus Maestros, ¿qué alumnos
destacaría también?
AG: Si he de ser sincero, he tenido y tengo muy buenos alumnos. Mi
primer cinturón negro, Francisco Martín alias "Paco el bruto" del
que todo el mundo se acordará; Agustín López, Justino Caballero… que
son gente que ya no está. Actualmente Julio Vicios, Agustín Piña,
Nicolás Sánchez, Ángela Blanco que es la primera mujer en enseñar
Kajukenbo y que lo está haciendo divinamente… y algunos más.
MM: ¿Desea añadir algo más?
AG: Daros las gracias y espero veros por aquí con ganas de entrenar.
MM: Gracias a ti.