Estimado José, respecto a la venta de yeguas madres del Haras Gran
Derby, recuerda que ésta es casi una costumbre anual por parte del
Dr. Azar, quien de esta manera "limpia" un poco su plantel de yeguas
de manera regular, a la vez que obtiene dinero fresco para
invertirlo posteriormente en las ventas mixtas de Keeneland
(usualmente las de noviembre y en algunos casos las de enero) y en
cualquier buena corredora criolla que tenga la oportunidad.
Sin embargo, este año el lote original de yeguas que ofreció en
venta fue mucho más extenso que de costumbre, por lo que cuando le
pregunté el motivo de esto me indicó que la idea era reducir su
yeguada para llevarla a un número manejable, ya que hasta cierto
punto se encontraba desproporcionada y esto acarrea problemas de
superpoblación.
Lo anterior es la explicación base a tu inquietud principal, aunque
sin embargo existen muchos otros factores que son los que determinan
el por qué de cada una de las yeguas que conforman la lista, lo que
creo forma parte también de tus dudas.
En los casos específicos de Coplera y Cristal de Oro, son yeguas que
si bien no lo hicieron del todo mal en las pistas (una figuradora
selectiva y la otra ganadora clásica en Valencia), tampoco fueron
excelsas corredoras ni poseen pedigrees extraordinarios, además de
que a estas alturas no han producido todavía ningún gran corredor,
por lo que no existen razones suficientemente poderosas como para
decidir mantenerlas a toda costa formando parte del que sin lugar a
dudas es uno de los mejores planteles de yeguas madres de Venezuela.
Sin embargo, no deja de ser cierto que para un haras más pequeño o
en ascenso, vientres de este tipo pueden resultar una muy buena
adquisición.
Respecto a que si no presentan un patrón de cruce esperado con los
padrillos del haras o que su valor se incremente al ser ofrecidas en
venta, no creo que sean factores mayormente importantes a la hora de
decidir salir de ellas.
Todas las yeguas que figuran en el catálogo están en venta, e
incluso muchas otras fueron negociadas antes de que éste fuera
publicado, por lo que no aparecen en el mismo, aunque de hecho
formaban parte de una gran lista que estuvo circulando hace varias
semanas entre los criadores. Todas y cada una de las yeguas de la
lista tenían un precio base fijado, sobre el cual posteriormente
habría de negociarse en el caso de adquirir un paquete o hacer
cualquier otro tipo de trato. No creo que en ningún momento se
manejara la opción de vender porcentajes o partes de las yeguas.
Sobre el hecho de que sean yeguas no aptas para la reproducción,
esto es algo que puedes comprobar falso al notar que en su mayoría
se trata de yeguas que vienen pariendo con regularidad y de hecho se
encuentran preñadas para parir el próximo año, por supuesto con
contadas excepciones. Puedes tomar como ejemplos los mismos casos de
Coplera (parió regularmente desde 1998 hasta 2004, quedó vacía un
año y nuevamente se encuentra preñada por My Own Business) y Cristal
de Oro (parió regularmente desde 2000 hasta 2003, quedó vacía un
año, luego parió en 2005 y ahora nuevamente se encuentra preñada por
Wind Symbol).
Las yeguas que mencionas que descienden de Serrate, Con Anhelo y
Escala Real, resultan extraordinarias opciones para cualquier
criador. La explicación de su ofrecimiento en venta puede venir dada
por el hecho de que ya en el Haras Gran Derby hay muchísimas otras
yeguas pertenecientes a esta misma línea materna, cuya campaña de
pista fue más destacada o que ya se han comprobado como excelentes
reproductoras.
Los otros casos específicos que mencionas también tienen su
explicación. Por ejemplo, Doña Rosa y Mandy, pese a haber destacado
ampliamente como reproductoras, ya ambas tienen 16 años, por lo que
a lo sumo son 3 o 4 productos más los que se pueden obtener de
ellas, aunque como todo en la vida no hay nada escrito. Obviamente
para el haras es preferible obtener un buen dinero por estas yeguas
ahora e invertirlo en nuevas reproductoras, mientras que para quien
las compre también es un buen negocio porque se puede obtener así al
menos un producto de extraordinario pedigree (el que traen en
vientre), por un precio muy por debajo de lo que ese mismo ejemplar
costaría en subasta un par de años más tarde.
No creo que en el caso específico del Haras Gran Derby aplique lo de
desestimar a las yeguas madres criollas por las importadas, ya que
al revisar cuidadosamente el plantel es posible darse cuenta de que
existe un muy buen equilibrio entre unas y otras; lo cual en mi
opinión resulta ideal, pues si bien las criollas están mejor
adaptadas a nuestro medio, siempre es necesario refrescar las
sangres con buenos reproductores importados. La cuestión está
precisamente en saber escoger los reproductores criollos e
importados, y jamás preferir un importado de gran pedigree pero poca
calidad corredora, sobre un destacado criollo de pedigree regular.
Todo está en el balance.
Con esto me despido por los momentos, esperando al menos haber
logrado aclarar algunas de tus inquietudes con mis humildes
explicaciones.
Saludos.
Javier Ernesto Farache.