Saludos amigos hipicos.
En el viaje que hice hace poco a Caracas, adquirí tres libros de
hipica venezolana de los años sesenta, en el Prefacio de uno de
estos libros que se llama "El Turf en Venezuela"(1964), esta escrito
que el primer libro de hípica venezolana fue escrito en el año 1950
y se llamo "Venezuela y su hipismo", el segundo en 1956 "Muerte
sobre la pista" y en el año 1959 se escribio "Grano de Oro por
fuera".
En mi opinión, el mejor de los libros que compre, se llama "60 años
en la hipica 1908-1968" de Manuel A. Jiménez y me parece grato
decirles a los amigos que estamos a un siglo de la inauguración de
ese viejo recinto caraqueño.
Les escribo partes de este libro en la que el autor Manuel A.
Jiménez (jinete, entrenador y propietario) da su visión muy personal
sobre este hipódromo.
-INAUGURACIóN DEL HIPóDROMO DEL PARAISO"
"Asistí a su inauguración. Un tupido matorral, cujíes y abundantes
árboles cubrían casi la totalidad del campo, exceptuando la parte
que daba frente a la tribuna que era utilizada por los pocos que
asistían en coche y algunos quitrines, siendo uno de ellos, el
quitrín de Don Gustavo Sanabria, que era uno de los primeros que se
observaba en el campo. Parte del público se congregaba allí, como
también los que concurrían a caballo, los cuales solían irse a los
postes a presenciar las partidas; al darse éstas, atravasaban el
campo a galope, para también ver las llegadas..."
"La pista tenía 1.100 metros. Era de tierra, muy mal tenida, carecía
de cuido alguno, recibía agua cuando llovía y la polvareda que
levantaban los caballos era algo excepcional. Para los jinetes que
corrían atrás, era difícil por no decir imposible, ver a los que
iban adelante. En distancias mayores a 1.100 metros, el publico
también sufría los rigores de esta polvareda al pasar los caballos
frente a las tribunas, pero este inconveniente a pesar de su
gravedad, encerraba menos riesgos que el de las piedras que habían
en la pista; exageraría bien poco si dijese que ésta tenía más
piedras que tierra, pero no, al decir que todavía para el año 1942,
este peligro aún no había desaparecido...2
"...La valla interior estaba hecha de estacas de madera con huecos
en sentido horizontal, por los que pasaba un mecate, que los días de
carreras tenía que ser templado..."
"Desde su inauguración, nuestro viejo hipodromo desempeñó multiples
funciones: fue pista de aterrizaje, cancha de football, gallera,
canódromo, campo de ejercicios militares y criadero de carneros.
En 1911, el aviador Frank Boland, y luego Cosme Renela en 1920, fue
utilizado para despegue y aterrizaje cuando ambos vivieron a
Venezuela a realizar maniobras de exhibición..."
"Difícil situación nos creaban los carneros dentro del hipódromo.
Una vez que terminábamos los ejercicios matinales, soltaban los
carneros que salían en desbandada a pastar al campo interno. Pero,
en muchas oportunidades necesitábamos trabajar algunos caballos en
la tarde; aquí teníamos que encarar ese gran peligro como lo era,
traer un caballo tendido y de repente ver venir por la pista los
carneros persiguiendo las ovejas..."
Saludos
Agustín Pérez